Marchena

en el Mandato


La mañana del Viernes Santo marchenero es singular y único. En esta jornada realiza su salida procesional la Archicofradía del Santísimo Sacramento, Pontifica y Real Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de las Lágrimas y San Juan Evangelista.


Es una de las hermandades con más arraigo en Marchena, también una de las más antiguas (los primeros documentos oficiales se remontan a 1631, aunque haya indicios de su existencia algunas décadas antes). Posee tres imágenes titulares: Nuestro Padre Jesús Nazareno, una talla anónima que puede fecharse en el siglo XVII; María Santísima de las Lágrimas, también anónima y del mismo siglo; y San Juan Evangelista, que realiza la salida penitencial en su propio paso.


La Hermandad pone su cruz de guía a las 6 de la mañana, sin más acompañamiento que el recogimiento y la fe de los marcheneros que acompañan a sus sagradas imágenes, sonidos, olores y sensaciones que solo es posible sentirla ese día cuando aún no ha amanecido. El golpe de llamador se combina con el paso racheante de sus costaleros y las saetas que rompen el silencio del cortejo. Es cuando bajada la calle San Miguel Jesús es prendido por los romanos que acompañados de judas lee la carta de traición. Jesús es hecho preso y escoltado por romanos que lo llevarán hasta la Plaza Ducal donde a las 10 tiene lugar el Mandato.


Esta tradición se remonta a los orígenes de la hermandad, cuando se realizaba en el interior del templo. Se trata de una serie de sermones o pregones en los que se relata la Pasión de Cristo, con el objetivo de evangelizar al pueblo. Pero, con el paso del tiempo, el Sermón de Pasión, o Mandato, se realizó en la citada Plaza Ducal, convirtiéndose en una verdadera representación popular que hace partícipe a todos los cofrades.


El Mandato comienza con la llegada del paso del Señor a la Plaza. Hasta allí es escoltado por los mismos romanos que forman la Centuria Romana que pone sus sones al Nazareno. Una vez allí, comienza el primero de los pregoneros hablando de la Confortación del Ángel a Jesús en el huerto de Getsemaní, cediendo la palabra al segundo pregonero, que relata la Pasión y el sacrificio de Jesús en los Tribunales para, a continuación, pronunciar la Sentencia de Pilatos. El sacerdote defiende la inocencia de Jesús y da paso al tercer predicador, que, a modo de Ángel, canta en defensa del Reo.


Es en este momento cuando comienza la representación de la Pasión de Cristo con los tres pasos que forman el cortejo procesional. El sacerdote narra los eventos desde que Jesús carga con la Cruz hasta que llega al Calvario, y los pasos lo representan todo. Desde las Tres Caídas hasta la unión de San Juan y la Virgen, pasando por la Verónica (cuando una marchenera, caracterizada como la mujer, presenta el paño con la Santa Faz.


El paso de San Juan es el segundo en entrar en la plaza, a modo de guía de la Virgen, tal y como se relata en la Pasión. Precisamente instantes después, llega la Virgen de las Lágrimas y es cuando se produce el Encuentro. El Mandato concluye con la bendición de Nuestro Padre Jesús Nazareno a todos los habitantes de Marchena, con la imagen realizando la señal de la Cruz.